¿Una estrategia sionista suicida?
1. Vimos esquemáticamente la estrategia de supervivencia de Irán, que en esta guerra le está dando buen resultado, aunque su propio éxito relativo podría llevar a un conflicto de mucha mayor amplitud, incluso nuclear. No menos interesante es la estrategia de supervivencia de Israel. Debe tenerse en cuenta que la guerra actual no es en interés real de Usa, pero sí de Israel, o más propiamente del Israel de Netanyahu.
2. Las líneas generales de la estrategia de Israel fueron definidas hacia 1953 por Ben Gurión, uno de los principales autores de la creación del estado judío. Sus premisas eran la existencia de un estado de extensión y población forzosamente reducidas, y la existencia en su entorno de países árabes musulmanes mucho más grandes y poblados y radicalmente hostiles al estado judío.
3. Israel se creó en lucha contra los ingleses y la población árabe de Palestina. Su formación exigió la expulsión de cientos de miles de palestinos, aunque siempre quedó dentro una proporción considerable de ellos (en torno al 20 de la población actualmente). Las expulsiones masivas han sido frecuentes en Europa o la India en el siglo XX, especialmente durante y después de la SGM, y han dado lugar a fronteras que actualmente se dan por hechos consumados sin vuelta atrás. Pero no ha ocurrido igual con Israel, ya que los estados musulmanes próximos nunca lo han aceptado y han apoyado y financiado la resistencia palestina, expresada de varios modos (terrorismo, intifadas, etc.)
4. En tales circunstancias, Israel no podía permitirse perder una guerra, pues ello redundaría en la destrucción del estado y probable exterminio de la población. La doctrina Ben Gurión exigía un ejército cualitativamente superior a los árabes, capaz de disuadirlos, en un espionaje eficaz (Mosad) que detectase las amenazas a tiempo, y en golpes rápidos en el interior de las potencias enemigas, con el menor desgaste posible para Israel.
5. La docrina Ben Gurión suponía que Israel no debía depender política ni militarmente de potencias exteriores, aunque fuesen favorables, una condición en realidad imposible, y de cuya evolución ha dependido también la evolución estratégica de Israel.
6. Para garantizar la supervivencia de Israel era también necesaria una diplomacia que lograrse apoyo europeo y sobre todo de Usa (al principio también de la URSS), y buena relación o reconocimiento de países musulmanes no árabes, como Turquía o el Irán del Sha, o Egipto. Esta diplomacia fracasó con Irán al ser derrocado el régimen del Sha, tuvo cierto éxito, hoy en peligro, con Turquía, y un éxito crucial con Egipto, que reconoció a Israel a cambio de la devolución del Sinaí, conquistado por los judíos en la guerra de 1973. Otro éxito ciplomático se obtuvo con Marruecos, gracias indirectamente a la protección de Usa a dicho país.
7. Con los países árabes, Israel buscó tenazmente un semirreconocimiento fáctico mediante la infiltración del Mosad, la venta de tecnología e intercambios económicos, y sobre todo, indirectamente, por la presencia de bases militares useñas en esos países. Y por la explotación de los antagonismos entre sunníes y chiíes de Irán e Irak. Así, aunque los países árabes seguían sin reconocer a Israel y subvencionaban actividades terroristas, su actividad práctica contra Israel era escasa, y de hecho Arabia Saudí, y especialmente Emiratos Árabes Unidos, venían a ser casi aliados de Israel, al menos a través de Usa y como se ha visto en la guerra de Irán.
8. Aunque Ben Gurión quería que la seguridad de Israel descansase en una plena independencia militar y política, en la realidad su posición se parecía a la de las cruzadas, que dependían para sobrevivir de la protección europea, y así era vista por los árabes. Israel ha gozado de esa protección, aun si decreciente, pero sobre todo del apoyo de Usa, cada vez más determinante y decisiva para el mantenimiento de Israel. Ese apoyo se fundaba en los logros económicos, científicos y tecnológicos de Israel y en ser un enclave de democracia y cultura occidental en Oriente Próximo
9. En la Guerra de los seis días, en 1967, Israel alcanzó el summum de su supremacía militar derrotando en unos golpes rápidos, magistrales y con pocas bajas propias, a las fuerzas armadas numérica y materialmente superiores de Egipto, Siria, y Jordania, desbaratanto intervenciones menores de Irak y otros. Pero en la segunda guerra importante, en 1973, que ocasionó una crisis económica mundial, la victoria resultó a Israel muy costosa en hombres y material. Y en 1980, su invasión del sur del Líbano no alcanzó su obsjetivo, y en cambio originó el movimiento chií Hezbolá, que se convirtió en un quebradero de cabeza constante para Israel. En 2006 se produjo una guerra entre Israel y Hezbolá, primera que Israel no ganó, aunque sin perderla propiamente. Las previsiones de Ben Gurión se cumplían cada vez menos, y con ello aumentaba la dependencia de Usa, sin la cual el estado sionista no podría sostenerse.

10. La dificultad creciente de Israel para mantener su superioridad militar dio lugar a la diplomacia de “paz por tierras”, devolviendo el Sinaí y potencialmente otros territorios a cambio de reconocimiento diplomático (tuvo éxito con Egipto). Y finalmente a un proceso de formación de un estado palestino, en los acuerdos de Oslo de 1993. Proceso arruinado por los radicales, tanto judíos como palestinos. A lo largo de estos años, la ideología sionista, mayoritariamente socialdemócrata o liberal en su origen, ha evolucionado de modo paralelo a la de gran parte del islam, hacia un integrismo religioso, que encona un conflicto político ya por sí enconado y sin solución a la vista.
11. De este modo, la doctrina Ben Gurión ha evolucionado a algo parecido a una “doctrina Netanyahu”. el plan de Ben Gurión buscaba la seguridad de un estado pequeño (Israel viene a ser como la provincia de Badajoz, con casi la mitad de desierto y hoy algo menos de 10 millones de habitantes, solo 7 millones judíos), pero ha cambiado paulatinamente a un plan de Gran Israel, que pretende ampliar sus fronteras hasta Siria, expulsar a los árabes de Gaza y Cisjordania, y dominar una enorme extensión “desde el Nilo al Éufrates”, según promesas bíblicas para controlar sus recursos, lo que haría de Israel una potencia mundial. Es obvio que Israel, dada su escasez demográfica, no podría dominar, y mucho menos ocupar tales territorios, pero sí controlarlos reduciéndolos a estados fallidos.
12. La implícita doctrina Netanyahu se ha expuesto como una sucesión de siete guerras en los estados musulmanes próximos a Israel. Hasta ahora ha tenido éxito en Irak, Siria, Libia, Sudán, hasta cierto punto en Líbano y algún otro, que han quedado en ruinas, entre guerras civiles y terrorismo y debía coronarse con la destrucción de Irán. De momento, Irán ha demostrado capacidad para infligir a Israel daños sin precedentes, que han creado divisiones internas y alertado de una posible destrucción del mismo estado judío. Pero aún en esta dificultad diversos políticos israrelíes declaran su intención de atacar a Turquía y Egipto… Estos planes sugieren una especie de locura alucinada, y probablemente eso es lo que son.
13. Desde el punto de vista religioso, la cuestión de Israel gira sobre la bíblica “tierra prometida” por Dios a los judíos, promesa que en algunos textos se extiende del Nilo al Éufrates, pero que para Moisés parece ser la región de Canaán, básicamente la actual Palestina. Probablemente Ben Gurión, que muy posiblemente fuera ateo, pensaba más bien en esta tierra, lo que suena arriesgado si bien no muy desmesurado en principio. Pero ¿cómo puede siquiera un país tan pequeño como Israel plantearse el dominio “del Nilo al Éufrates”? Por una doble razón: la creencia fanática en supuestas promesas divinas, y el respaldo más práctico de la mayor potencia política, económica y militar del mundo después de la caída de la URSS.
14. La que hemos llamado “doctrina Netanyahu” tiene un carácter claramente inadmisible para casi todo el resto del mundo, por no decir criminal. Pero ¿podría triunfar, como otras veces ha ocurrido algo así en la historia? Israel siente que debe asegurarse la alianza de Usa, so pena de perecer, lo que significaría un exterminio peor que el que algunos grupos islámicos practican entre sí. La estrategia sionista para obtener un apoyo useño incondicional ha consistido en utilizar el dinero de supermillonarios judíos para financiar campañas electorales y otros beneficios a los políticos que les conviene, lo que tiende a pervertir la democracia. Otro medio no tan a la vista, pero muy sospechado, es el uso de la corrupción sexual o de otros tipos para chantajear a los políticos, como parece ser el caso de”la isla de Epstein”. Así, la dependencia de Israel con respeto a Usa ha sufrido una paradójica inversión parcial, como si fuera Israel quien dictase las políticas israelíes.
15. En una nueva paradoja, estos manejos, junto con las operaciones genocidas en Gaza y sur del Líbano, están consiguiendo lo contrario de lo que buscan: Israel está perdiendo aceleradamente el favor de la opinión pública useña y europea y encontrado oposiciones que antes no tenía, lo que realmente amenazaría la supervivencia de Israel en una din-amica suicida. ¿Es posible un cambio de estrategia antes de que la desesperación o cualquier intentona descabellada lleven a una guerra nuclear?
16. España está sufriendo consecuencias de esta evolución de Israel, particularmente con la guerra de Irán, que arriesga generar una crisis económica mundial. España no puede apoyar incondicionalmente a Netanyahu y a Trump, sino disociarse claramente de ambos, y tampoco simpatizar o aliarse con movimientos islámicos que nos amenazan directamente, a su modo también desde Marruecos. La conclusión es la misma que en la guerra de Ucrania: recuperar la neutralidad, la mejor tradición internacional de España desde la I Guerra Mundial.
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417 – Dos Españas ante la guerra | Formación del sionismo – YouTube

